Ernest & Célestine

Hablar sobre esta película es como hablar de otro mundo. La sensación que produce esta película de 80 minutos, no deja indiferente a los que quizás no acatamos según qué rutina.

La sipnosis principal es la amistad que entablan por necesidad al principio, un oso y una ratoncita. Él un desaliñado oso que malvive del espéctaculo en la calle y ella una recolectora que tiene muy arraigado que los osos pueden ser más que feroces enemigos, entrañables amigos.

Es sin duda alguna, una lucha de prejuicios, moral y demás, donde fluyen los sentimientos, la poesía, la sencillez, donde al final el respeto y el cariño es la base primordial que tendría que tener cualquier sociedad actúal (y una crítica brutal sobre algún estamento que no quiero desvelar). Y como le decía a Lady V (que no se lo pensó dos veces en venirse ^^), es increíble que una película infantil parezca a grandes rasgos tan adulta.

Si queréis saber más de la película, os invito a que la disfrutéis viéndola, porque como ya he dicho es un diamante en bruto. Aquí os dejo más información, por si tenéis curiosidad.

P.D: hay algún momento que recuerda un poco a la vieja serie de animación de Sherlock Holmes … XD.

Anuncios

Llora ratas Honoris Causa

Pues sí, muchos títulos me han “concedido” personajes que dan más vergüenza ajena que pena. Y esta semana lo he pasado mal al tener a Jacky ingresado por un problema de molares y lengua, pero poco a poco, ya es mi ratonet de siempre.

Asi que  va dedicado este tema a cierto personaje, que entre otras cosas me catalogó con varias cositas (e incitando a mi marido a maltratarme … para que veáis la calaña que se gasta), porque no sé si alguien ajeno a tu ego y tu personalidad “intachable” (me parto), llorará por tí cuando estés mal, o si tienes a alguien por el que llorar de verdad en tu agujero.

IMG_3346

No sabes apreciar la felicidad en cualquier sentido, aunque sean con estas dos “ratas” como tú las llamas.

P.D: a mí no me hace falta un vídeo de media hora para descalificar a quien se me antoje. A pocas palabras, buen entendedor (Isabel, es un trozo de pan y llamarla rara de tu boca, es cuanto menos un chiste sin ninguna gracia).