A veces más vale tener la tele apagada (I)

Sobretodo viendo algunas noticias o mini-reportajes. Ayer vi uno en el que decían cómo iba la gente vestida este verano que está a punto de acabar. La cosa no se había desfasado, hasta que ves a una persona muy entrada en carnes, y el típico comentario que no ofende de primeras, pero entre líneas, se entiende perfectamente.

A lo que espeté a mi pareja: ya estamos con el comentario “jocoso” y entonces luego nos quejamos de que si hay mujeres con burkas. Vale que una cosa, no tiene nada que ver con la otra. Y no quiero posicionar a la gente, simplemente es una opinión que se puede criticar hasta la saciedad.

El ser humano, se puede quejar pero hay cosas, que salen de mi entendimiento. Y ver noticias que se “posicionan” cuando hay factores, como salud, religión, costumbres, etc., tendrían que tener un mayor respeto, porque NO SABEMOS NADA, DE ESE SUJETO (es muy fácil meter a todos en un mismo saco y así menos problemas).

Y tengo suerte, de que visto como me dé la gana (siempre voy con tejanos, ¿pasa algo?), porque yo no estoy sujeta a un monstruo llamado moda, que más que crear un estatus social, crea disgregación.

Sigamos maltratando a nuestros congéneres, alabemos un cuerpo esquelético, repudiemos y señalemos con desfachatez la gordura, giremos la cara a quién esté deformado, etc, etc.

En fin, que siga el circo …

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