El juego de la mente

La verdad es que el culto a diferentes deidades a lo largo de la historia, siempre me ha parecido anecdótico (meramente una distracción para un par de días, nada del otro mundo). Pero el culto a un ser humano, eso ya me parece algo que está fuera de mi comprensión.

El caso, es que hoy hablaré un poco, ya que hace muchos años me lo leí (y la mente ya se sabe que divaga mucho, XD), sobre un libro de Norman Spinrad y que su título es el de esta entrada. Lo que yo no sabía es que es un escritor de ciencia-ficción, XDD.

El tema está centrado sobretodo en el “alistamiento de una secta” y cómo recuperar a un familiar de esas redes, tan complicadas y entramadas. El libro nos habla de un matrimonio absorto en la rutina que nos impone cualquier sociedad, y es la mujer (quién si no, XDD), quien decide cambiar el rumbo de su vida, y unirse a este movimiento, para encontrar eso que anhela (se cree las chorradas que aleccionan todo este tipo de “gente”, centros y demás). El protagonista por descontado, será su marido, que se acostará, mentirá, jugará, padecerá, etc, etc, las mieles de tan sofisticada organización. Llegará incluso, a caer en sus doctrinas, pero el amor que siente el protagonista por su mujer, hará que busque ayuda, para seguir aparentando su adiestramiento y recuperarla, siendo la persona que es, ni más ni menos.

El libro a mí me hizo plantear, que hay mucho muerto andante, que vive a costa de muchas pulgas, que se creen las cuatro palabras que dice su líder, cuando éste, vive y hace lo que le da la gana, sin preocuparse, del daño que pueda estar causando (aparte, de muchas más cosas).

Y es que como le dije a una del Opus Dei por telefono, tras decirme que era de esas, que prefería vivir en pecado y demás: aquí quien rige mi vida, el  cada día, es mi corazón y si éste late, es la única razón que hace que me levante y afronte el día, con sus más y sus menos, y el día que tenga que pararse, pues se acabó.

Yo no tengo que rendir cuentas a una deidad o lo que sea, para dar gracias o pedir disculpas, cuando hay muchos de mis congéneres, que son auténticos hijos de puta, y están llevando la vida de miles de personas, como putas marionetas, aniquilandolas, torturandolas, esclavizandolas, arruinandolas, reirse de ellas,  etc.

En fin, al final la que divaga soy yo, XD. Si tenéis la oportunidad de leerlo, os lo recomiendo. No es un libro increíble, pero si queréis leer algo diferente, creo que alcanzará ese objetivo de entretenimiento.

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