No me interesa

Es de las tres palabras más utilizadas en nuestra vida. Siempre sorteando ávidos vendedores, sectarios, encuestadores, etc., y ya no digamos los que te pican a casa, por telefono y demás, y casi siempre para alimentar a un mandatario que seguro estará en cualquier sitio menos en su trabajo, mientras cuatro chavalines timan a gente a diestro y siniestro, o bien a dos “yayonas” repartiando revistillas, o los que crean un culto, y hacen un millón de monasterios/lugares/iglesias/sedes, para que la gente vaya a ellos, sin necesidad de mover un dedo … ENCOMIABLE!!.

Para luego verte, en las noticias, como tus actos, repercuten en despidos de grandes empresas (sí, esto va por Timofónica), ceses y demás, de gente explotada, mientras los accionistas y directivos, se reparten el pastel como auténticas alimañas, ávidas de un dinero que les sobra a raudales, haciendo que el pobre sea más pobre, y el rico … más rico.

Recuerdo una vez, una entrevista de trabajo en un sitio de seguros, para  administrativa, en el cuál, se me pedía primero ser comercial, picando puerta tras puerta. La verdad, es que hacía poco, había estado como vendedora, en un puesto de navidad, y le dije al entrevistador, que me era más fácil mostrar un producto físico, así lo valoraba el cliente, que un servicio que a la larga, es para sacarle hasta los higadillos, para que, cuando lo necesite, al año siguiente, le suba la cuota una cosa astronómica.

Digamos, que tengo corazón y si a mí no me gusta tomar el pelo, mucho menos que me lo tomen a mí. Y es muy triste, que en el bloque donde vivo, casi todos los vecinos, es gente muy mayor, y veo como día sí y día también vienen los putos comerciales … tendría que darle un calamabre a los directivos y demás, tras conseguir a un nuevo “adepto”.

En serio, calculad cuantas veces, habéis podido decir verdaderamente me interesa, en cosas fundamentales, como un piso, un trabajo y demás, para ver que al final, eres tú mismo el NO ME INTERESAS, por el simple hecho, de no llegar a esas condiciones que te exigen.

Con esto, llego a la conclusión, que más que personas, somos números aleatorios, que a veces salimos como premiados y muchas otras, en un inmenso bombo, dando vueltas sin parar, esperando la oportunidad o oportunidades que nos da la vida.

asi me siento muchas veces

P.D: y me he dejado la publicidad … esa rica mierda, que nos asalta, con ya una desfachatez inusitada … qué pasa si no tengo un Iphone??. Seré una imbécil pero mientras una mierda de estas, por ejemplo, no se tire pedos (busco los defectos, humanidad, etc, de las cosas), yo seguiré con mis cachivaches prehistóricos.

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