La Huella Humana

Ayer por la noche me quedé a ver “La Huella Humana”. Nunca, repito nunca había visto algo tan escalofriante y eso que no se ven cuerpos destrozados por la guerra (por poner un ejemplo de barbaridad).

Es más bien el paso que hace el ser humano en este planeta y parece algo incomprensible, descompensado, inhumano, etc. Es más, este reportaje entiendo que se emita a las tantas de la noche, para no remover el “alma” del ser humano, pero al mismo tiempo no entiendo que se ponga en un horario de tarde-noche para remover ese alma y decir no puede ser …

Cosas tan claras y desmoralizadoras como el hecho que de pequeño tendremos bicicletas o coches de juguetes,  un poco más mayores tendremos X coches para acabar en nuestra vejez la mayor parte en una silla de ruedas. Ya os digo yo, que no es lo mismo decirlo que verlo (me encantaría pasar ese trozo el perro de mi ex-jefe que tan fan de BMW es … para que se la vaya mirando a ver qué prestaciones tendrá su silla de ruedas …).

La Navidad es un monstruo del consumismo, comenta algo así como: de pequeños recibiremos X juguetes y tal como crecemos otros regalos más acordes y  finalmente, cuando envejecemos tan sólo recibimos algún que otra bufanda y calcetines, regalos que ya no tienen la “magia” del principio (aunque también comenta el derroche de comida, bebida y demás).

Para mí es como ver una peli de ciencia-ficción, pero es la vida de cada uno de nosotros (o la mayoría). Os dejo por aquí el enlace por si queréis verlo. Que hagáis lo que creáis conveniente o no, allá cada cual con su conciencia (cosa que nos quieren eliminar para seguir este imperio de despropositos).

Tan sólo diré que hay cosas que ponen la piel de gallina.